Células madre de cordón umbilical: mejoran conectividad cerebral en niños con Parálisis Cerebral

La parálisis cerebral infantil (PCI) es una condición que afecta a 1 de cada 300 nacidos vivos, provocándoles una discapacidad motora severa permanente debido a una lesión del cerebro ocurrida durante la gestación, al momento del parto o en los primeros años de vida. Los trastornos motores frecuentemente están acompañados de alteraciones sensoriales, perceptivas, cognitivas, de la comunicación y otros problemas musculoesqueléticos secundarios.

Después de una década de investigaciones en la Universidad de Duke y la participación de alrededor de 700 pacientes con diferentes trastornos cerebrales. La FDA (ente regulador de alimentos y medicinas EEUU) ha aprobado el protocolo de acceso expandido para que se realicen infusiones de sangre de cordón umbilical a niños con parálisis cerebral de manera segura y eficaz. Las causas más comunes son accidentes por golpes en la cabeza, descarga eléctrica, infecciones como meningitis, intoxicaciones (con plomo y arsénico), fiebres altas con convulsiones, entre otros. Pese aquello, la ciencia avanza a pasos agigantados y se ha comprobado que las células madre mejoran la conectividad cerebral y la función motora en niños que sufren este trastorno.

El caso de Tomás…

Como resultado de la más reciente investigación con respecto al uso seguro de las células madre de cordón umbilical en niños con PCI liderada por la Dra. Joanne Kurtzberg, experta de renombre internacional en sangre pediátrica y trasplante de médula ósea, Tomás, niño ecuatoriano participante de dicho estudio, quien contó con sus células madre almacenadas en Biocells, demostró mejoras extraordinarias, optimizando su calidad de vida. “Cada vez que me encuentro con una mujer embarazada le digo: “¡Guarda las células madre! Te puede servir a ti, le puede servir a tu hijo. No tienes por qué lado dudar en guardarlas.”” – Diana Muñoz, mamá de Tomás.

Hoy en día, Tomás disfruta de una calidad de vida similar a la de otros niños de 6 años puede caminar y jugar a la pelota. Habla dos idiomas y va a la escuela. Su madre todavía recuerda el momento en que los médicos le dijeron que su hijo no sería capaz de caminar o hablar. Su recuperación se debe principalmente a la infusión de células madre de cordón umbilical junto con la fisioterapia y terapia ocupacional que Tomás recibió durante el periodo de su tratamiento.

Fuentes de información:

goo.gl/cdZPpB

goo.gl/FTPKxm

goo.gl/zX34VP